Realizaremos el ejercicio con chocolate, pero puede hacerse con otros alimentos. Son especialmente indicados los alimentos de sabor y aroma agradable y reconocible.

Siéntate cómodamente, apoyando los pies en el suelo y sin cruzar las piernas.

Toma conciencia del espacio en el que estás.

Ahora haz 2 ó 3 respiraciones conscientes, preferentemente inspirando y expirando por la nariz. Expira lento, que ayuda a reducir el ritmo cardíaco y activa el sistema parasimpático. 

Empezamos la práctica.

  1. Empieza por tomar conciencia de tu nivel de hambre de 0 a 10, donde 0 es no tener nada de hambre y 10 es sentir que estás “muerto de hambre”.

¿Cuál es tu nivel de hambre?, ¿Dónde sientes el hambre? ¿En qué parte de tu cuerpo?

Observa el alimento que tienes delante y reflexiona en cómo ha llegado hasta ti.

  1. Pon (el chocolate) en tu mano para empezar a explorarlo con todos tus sentidos. Obsérvalo detenidamente con la vista, como si fuera la primera vez que lo ves. Presta atención a su color, a su forma y su textura.

Valora cuánta hambre sientes ahora de 0 a 10.

Ahora puedes cerrar los ojos o mantenerlos fijos en un punto.

  1. Investiga ahora con la nariz. Huele (el chocolate) más de una vez. Si no hueles nada, nota simplemente la sensación de no percibir nada.

Observa con curiosidad qué sensaciones aparecen y si te apetece probarlo.

Valora tu hambre de 0 a 10.

  1. Ahora toca con los dedos (la pastilla de chocolate), nota su textura.

Valora de 0 a 10 tu nivel de hambre.

  1. Ahora introduce (el chocolate) en la boca, pero no lo muerdas. Puedes darle vueltas y explorarlo con la lengua.

Puedes sentir su textura, su temperatura, su sabor. Simplemente observa qué sucede al tenerlo en la boca sin masticar.

¿Cuál es ahora tu nivel de hambre de 0 a 10?

  1. Ahora muerde, de forma consciente, una sola vez y vuelve a explorarlo con la lengua.

¿Tienes ganas de seguir?

  1. Mastica con lentitud y puedes tragar cuando quieras.
  2. Hambre mental: ¿Qué dice tu mente?
  3. Hambre del corazón: ¿Sientes tranquilidad o confort con este alimento?

Valora de 0 a 10

¿Cuál era tu nivel de hambre al inicio de la práctica y al final? ¿Ha aumentado o ha bajado de intensidad?

En la mayoría de ocasiones comemos de forma automática, sin ser realmente conscientes y sin disfrutar de las sensaciones que nos aporta cada alimento.

No estamos presentes y en nuestro día a día, comer se convierte en uno de los actos más automáticos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies